Buscar en este blog

sábado, 31 de marzo de 2018

En blanco y negro

 







En el Sábado Santo, día de luto y de silencio, sólo un conjunto de fotos en blanco y negro.
El lector sabrá apreciar su valor.

viernes, 30 de marzo de 2018

Escudo del cardenal Daniel Sturla

Daniel Fernando Sturla Berhouet nació en 1959. Fue ordenado sacerdote para la Congregación Salesiana en 1987. Designado Obispo Titular de Phelbes y Auxiliar de Montevideo  a fines de 2011,  recibió la consagración episcopal el 4 de marzo de 2012. En febrero de 2014 fue promovido a Arzobispo de Montevideo tras la renuncia del anterior Arzobispo, por haber alcanzado la edad correspondiente.  Un año más tarde fue creado Cardenal Presbítero del Título de Santa Gala.

Tomamos la siguiente imagen, junto con la explicación que insertamos a continuación, del sitio oficial del episcopado del Uruguay: 

"Siguiendo una antigua tradición eclesiástica, cada obispo tiene su escudo, en el que pretende plasmar, a través de elementos simbólicos, algunas características significativas de su propia historia o de su forma de concebir su misión. Acompaña al escudo el lema episcopal.
Este escudo tiene en la parte superior la mitra, que es uno de los símbolos del episcopado, y que representa la cima de la santidad, a la que está llamado de un modo particular el obispo. Las dos barras de la mitra indican el carácter de Arzobispo, al igual que el palio blanco con las cruces negras que el Papa entrega a los Arzobispos Metropolitanos el día de San Pedro y San Pablo en Roma.

La cruz del Papa, en Tres Cruces
En la cruz fue clavada “la salvación del mundo”. La blanca cruz del escudo representa la que fue erigida en Tres Cruces, cuando la primera visita de Juan Pablo II al Uruguay (1987), y que se mantuvo en ese histórico lugar, no sin ser, como Cristo, “signo de contradicción”. La cruz está ubicada en uno de los puntos de llegada a la ciudad, y parece plantear el interrogante de la fe a todo el que pasa por allí: “¿Quién dices que soy?”.

El Cerro de Montevideo y la estrella
El Cerro de Montevideo, símbolo de nuestra ciudad, ha estado presente en los escudos episcopales de varios Obispos y Arzobispos de nuestra Iglesia montevideana. Coronada por la fortaleza con su faro, recibe a los visitantes que llegan al puerto de Montevideo. Nos habla de fortaleza, de acogida, de luz que advierte para evitar los peligros.
La estrella simboliza a la Virgen, estrella del mar que guía a los navegantes. A María “vida, dulzura y esperanza nuestra” ha confiado el nuevo Arzobispo su vida y su ministerio: “Todo tuyo, María”. Ella es la Auxiliadora de los cristianos, la Purísima Virgen de los Treinta Tres, “Estrella del alba” de la patria naciente, que continúa acompañando la marcha de nuestro pueblo.

Una pareja de horneros con su nido
El hornero, que construye su nido de barro, es típico de nuestra tierra, y aparece como imagen de la familia, de la comunidad que se construye día a día. Asegura el paisano que el hornero no trabaja el domingo, respetando el día del Señor. En el grupo de “Horneros”, durante los años de liceo, el nuevo Arzobispo descubrió la vida de fe como vida de servicio, especialmente a los más pobres. A su vez, la sólida casa del hornero que proporciona abrigo y frescor, evoca el hogar. A la hermosa experiencia de familia vivida por el Arzobispo Daniel, siguieron más de 30 años en el “espíritu de familia” propio de la casa salesiana, casa que da cobijo a a los jóvenes para prepararlos a volar. Hoy quiere ser también signo de la familia arquidiocesana que necesita el aporte de todos para ser casa y escuela de comunión.

El lema: “Servir al Señor con alegría”
Este lema fue elegido por el Arzobispo Daniel para su ordenación sacerdotal en 1987. Tomado del salmo 99, es una expresión usada por Don Bosco, para proponer a sus jóvenes la santidad. Expresa el anhelo de un sacerdocio caracterizado por el servicio según el corazón de Aquel que no vino a ser servido sino a servir.
Este servicio es “al Señor”. A Él se lo sirve en la Iglesia, experta en humanidad, que ve en el rostro del que sufre el rostro mismo de su Señor.
Servir con alegría nos habla del gozo de la vida cristiana, de la perenne juventud de la Iglesia, del anuncio del Evangelio. Alegría que brota del corazón de Jesús cuya realidad más íntima es saberse amado por el Padre. La alegría es el sello del Espíritu Santo que está presente especialmente en el corazón de los santos. Ellos enseñan, como Santa Teresita del Niño Jesús, a vivir en el gozo, aún en medio de las pruebas, porque caminamos en la “confianza y el amor”".

Como está a la vista, el actual escudo cardenalicio es una adaptación del escudo episcopal adoptado oportunamente por Sturla; en él, en el lugar que ocupa ahora el Cerro de Montevideo, había una corona mariana en campo de gules -la corona de la Virgen de los Treinta y Tres- y el campo donde aparece el nido de hornero era de oro. El escudo anterior tenía una bordura de la que carece el actual. La mitra no tenía la cruz de doble travesaño, propia de la dignidad arzobispal; sus ínfulas son ahora rojas, quizás por la condición cardenalicia del Arzobispo. Tampoco estaba en el escudo anterior el palio, también exclusivo de la dignidad arzobispal.



Sin embargo, lamentablemente, tanto uno como otro escudo son anómalos desde el punto de vista heráldico, sobre todo por el timbre, propio de una diócesis y no de un obispo. Por fortuna, uno puede encontrar heraldistas que saben corregir esos errores y ofrecernos versiones mucho más dignas del mismo escudo cardenalicio:


El autor de esta excelente versión ha diseñado también otros escudos eclesiásticos, algunos de los cuales hemos compartido en este Blog. Se trata de Alejandro Rojas, y sus obras pueden disfrutarse aquí.

Partido y medio cortado; 1° de azur, una cruz latina de plata; 2° de oro, el Cerro de Montevideo de sinople,  con su fortaleza en la cima,  todo sobre ondas de azur y plata y hacia el lado siniestro de la cima una estrella de plata; 3° de gules, un nido de hornero de su color y dos horneros pasantes sobre la parte superior del nido. 
Galería cardenalicio al timbre y Cruz arzobispal acolada en palo.

La presencia destacada de la Cruz de Cristo en este escudo y la condición cardenalicia de su titular determinan su presencia en este Blog el Viernes Santo, cerrando la serie de entradas de los viernes de Cuaresma, dedicada a escudos episcopales argentinos, uruguayos, paraguayos y bolivianos.

jueves, 29 de marzo de 2018

Escudo de la Basílica de San Salvador


Para este Jueves Santo hemos elegido el escudo de la Basílica de San Salvador, Catedral de Jujuy.

En el perfil oficial de Facebook de la Catedral de Jujuy, el 12 de noviembre de 2013, se presenta el símbolo que abre esta entrada, con estas palabras: "HE AQUÍ EL ESCUDO OFICIAL DE NUESTRA CATEDRAL DE JUJUY.  "CATEDRAL BASÍLICA DE JUJUY SANCTI PATRONI".

En realidad, curiosamente, conocimos el escudo por casualidad a través de un sitio sobre heráldica eclesiástica en idioma inglés, lo que nos llevó, primero a chequear si era en efecto el escudo oficial, y luego a investigar acerca del blasón. 


Edificada en el siglo XVII, la iglesia de San Salvador fue elevada a la condición catedralicia tras la creación de la Diócesis de Jujuy, en 1934. En 1973, mediante el Breve "Siquis animo reputet nomen Salvatoris", Pablo VI le concedió la dignidad de Basílica Menor.

El escudo basilical junto al escudo del Obispo de Jujuy
El escudo basilical es de azur, con una estrella de plata a diestra, y a siniestra una cruz de su color con un sudario de plata colgando de sus brazos. Lleva los ornamentos exteriores que indican su dignidad de basílica. Podría entenderse que la frase "Sancti Patroni", que aparece en la parte inferior del círculo verde que enmarca el escudo, es el lema, que interpretamos como aludiendo a que el templo está consagrado al "Santo Patrono" de la ciudad de San Salvador, cuyo nombre lleva.



Curiosamente, en una publicación diocesana aparecida con ocasión del Año de la Misericordia aparece esta otra versión: de azur, una cruz de su color y en su centro una estrella de oro.  Aquí aparece a modo de lema sólo la expresión "Basilica Cathedra".


Terminamos esta entrada mostrando la imagen del Santísimo Salvador que se venera en la Catedral Basílica de Jujuy; es sacada en procesión cada 6 de agosto, día en que se celebra la Fiesta Patronal. La foto, tomada del perfil de Facebook de la misma catedral, tiene un detalle heráldico adicional: muestra el Escudo Nacional en una bella versión.


miércoles, 28 de marzo de 2018

Escudo de la Dirección del Personal de la Prefectura Naval Argentina

Transcribimos a continuación la descripción y explicación del Escudo de la Dirección del Personal de la Prefectura Naval Argentina, tal como aparece en una publicación oficial de la institución naval.  Técnicamente el blasonamiento no es del todo correcto, pero lo vertimos en forma textual.

"Es un escudo contrabanda. 
Orlando el conjunto se destaca una cinta marinera en la parte superior, con  el nombre de la Institución, de la que se desprenden a ambos costados lambrequines en oro que le dan marco.

En la parte inferior, una cinta en plata con la inscripción 'Dirección del Personal'.

Atravesando el campo del escudo desde el cantón diestro de la punta hasta el cantón siniestro del jefe, una contrabanda en color plata manifiesta la integridad y templanza de las directivas emitidas por la Dirección para guiar la trayectoria del personal durante su permanencia en la Institución.




Sobre esa contrabanda se destaca una flecha en negro con su punta dirigida hacia arriba, indicado el recto camino de elevación intelectual, técnica y moral y los elementos constitutivos de la disciplina policial de los integrantes de la Prefectura Naval Argentina.

En la parte superior y en el cantón diestro sobre fondo azul, presenta una balanza cuyo fiel a una pluma, emblema de la justicia administrativa, expresando el color del campo la equidad con que se contemplan las acciones del personal.

En la parte inferior y en dirección al cantón siniestro de la punta, sobre fondo verde, una mano sostiene una llama en oro, símbolo de la magnanimidad y de la asistencia brindada con humano calor. El campo sinople o verde implica caridad, esperanza, amistad y servicio".
Terciado en barra. 1° de azur, una balanza cuyo fiel es una pluma, todo de plata. 2° de plata, una flecha de sable con la punta hacia la parte superior. 3° de sinople, un brazo humano de carnación, moviente del flanco diestro, sosteniendo una llama de fuego de su color.

martes, 27 de marzo de 2018

Escudo de Isidro Casanova (Buenos Aires)



Isidro Casanova fue un inmigrante portugués que donó los terrenos para emplazar la estación de ferrocarril que dio origen a la actual localidad que lleva su nombre. Al comienzo  fue un pueblo esencialmente rural con escasa población. Pero creció mucho a lo largo del siglo XX, particularmente por la instalación de empresas textiles.


«El escudo simboliza la industria textil con una tela de araña en ocho colores diferentes, por las banderas de los distintos inmigrantes. El fondo celeste simboliza el cielo, la rueda en su inferior perteneciente a la industria, fondo verde por el manto vegetal, entre los rayos aparece el marrón de la tierra rica de la localidad, las iniciales I.C. corresponden a Isidro Casanova».


lunes, 26 de marzo de 2018

Fachadas: La Pampa 3646






Un sencillo y colorido detalle heráldico se repite en dos vitrales, como vemos en las fotos. Corresponden los vitrales a la puerta principal y a la ventana superior de la propiedad ubicada en La Pampa 3646.



Tomé las fotos en junio de 2013.

domingo, 25 de marzo de 2018

"Del Logos al “logo”"

Ofrecemos a continuación un fragmento de una nota de Eduardo Peralta publicada en junio del año pasado en el blog "Que no te la cuenten".  El artículo toma como punto de partida la crítica al desafortunado logo de la Jornada Mundial de la Juventud 2019, y por eso se titula "Del Logos al “logo” (Arte Moderno y Arte Modernista)"



Además de interesantes consideraciones de naturaleza filosófica, que se aplican también al campo de la Heráldica, y por ello nos parece interesante compartir aquí, el autor hace una referencia explícita a nuestra disciplina al abordar, a modo de ejemplo de su tesis, la mutación del escudo de la Acción Católica Argentina.

Transcribimos a continuación las partes pertinentes del artículo, que puede leerse íntegramente cliqueando en su título. Las imágenes que aparecen intercaladas en el texto (los escudos de la Acción Católica, el cuadro de Fra Angélico y los elementos del "logo" al cual se refiere la nota) son del artículo original. Por razones de orden práctico hemos suprimido las notas al pie de página que corresponden a varias de las citas que hace el autor.




El arte y las imágenes modernistas

Cada vez que tratamos de modo crítico un tema relacionado al arte, ya sea música, literatura, teatro, danza, etc., nos vemos obligados a advertir que es necesario para una mayor comprensión, un estudio previo y ulterior sobre temas de la estética filosófica en general como la relación entre el Arte y Belleza, su relación con la Moral y cuanto de ello se desprenda. Esta ocasión no será muy distinta ya que la fundamentación estética se hace imprescindible y sin ella no es posible abarcar el plano artístico como se merece.

[ ... ] 

Si definimos al arte como la recta ratio factibilium, la recta razón de la obra a realizar; si decimos que es una virtud intelectual ligada a la Prudencia; si afirmamos que toda obra de arte debe estar revestida de Belleza y que ésta es el objeto del arte; y si definimos a ésta última con Santo Tomás de Aquino como lo que visto agrada –pulchrum est quod visus placet–; entonces, no podemos decir que este [NB: se refiere al "logo" de la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá] como otros tantos garabatos que se han producido, sean artísticos o bellos. Por tanto, al carecer de Belleza, no son más que una manifestación de la fealdad y lo caótico.

A diario nos invaden estos logotipos e ilustraciones que intentan reflejar un mensaje religioso, cargados de sentimentalismo modernista y de un marcado antropocentrismo inmanentista. (...) En nuestros días también  se difunden imágenes de Jesucristo, la Virgen María en sus distintas advocaciones y apariciones, y de todo tipo de santos, con características infantiles, “aguadas”, sentimentalizadas. Nada semejante a lo que el mismo Dios ha revelado o al modo en que la misma Virgen Santísima ha querido mostrarse al mundo, por ejemplo, a través de la Tilma de Guadalupe. Nos preguntamos qué sentido tiene rebajar y secularizar la milagrosa obra de arte que es el manto de la Guadalupana, con trazos simples que de ninguna manera eleva nuestro espíritu, ni establece diferencia entre lo sagrado y lo profano.

Otro claro ejemplo es el mismísimo escudo de la Acción Católica Argentina, que ha dejado de significar y representar su idea y su logos originario. De una Cruz en campo de plata –cruz del estilo Templario, vale decir–, que simbolizaba a Cristo y su cruz en la vida del cristiano militante que es pura como el metal, se ha pasado a unas líneas cruzadas a mano alzada casi por accidente, en un campo indefinido, ya que los límites del antiguo escudo se borraron. Todo el simbolismo heráldico del emblema ha sido tristemente ultrajado. Pero todo ello era de esperar si los límites de la sana doctrina ya habían sido violentados para dar paso a un modernismo que nada tiene que ver con el sentido de la Iglesia militante.

Ejemplos para ilustrar lo que decimos sobreabundan. Pero regresemos a nuestra reflexión artística teniendo en cuenta que la autora del logo en cuestión, Ámbar Calvo, confiesa que desde los 12 años siente una “afinidad por el arte como medio de expresión, y su intención para el dibujo propuesto fue “la ternura y la entrega de María en su mejor escena: el Hágase”.  Pues bien, a nadie se le ocurre pensar en el “sí” de María y en la Encarnación del Verbo al observar dicho dibujo. Pero el alma se exalta y no deja de sorprenderse y extasiarse, por ejemplo, ante una imagen como la “Anunciación” de Fra Angélico.



No es un capricho intelectualista –como creen algunos– traer a la mesa del debate una definición de Belleza, como hicimos más arriba. Diremos todavía más. El Aquinate completa su explicación señalando tres características de la belleza: integridad (forma un todo), consonancia o debida proporción, y claridad o esplendor. Y en su De Regimini Principis, Santo Tomás agrega que:
“el bien proviene de una causa perfecta, en cualquier cosa en que lo encontremos, en la cual se unifican todas aquellas perfecciones que pueden ayudar al bien; en cambio lo malo procede de cualquier defecto singular. Pues no se da la hermosura en un cuerpo, si no están bien dispuestos todos los miembros, en cambio se ve feo cuando un solo miembro está fuera de lugar. Así, pues, lo feo puede provenir de una u otra causa; en cambio lo bello, de la unión de todas las causas para formar una perfecta”.
En otras palabras lo resumía San Agustín, diciendo que no hay nada ordenado que no sea bello: como dice el Apóstol, todo orden viene de Dios. En contraste, no es posible ya hablar de belleza al tropezar con ilustraciones que no hacen más que acentuar la desproporción, la desmesura y el desorden.

[...]

El “logo” y el “logos” 

El término logos nos brinda un gran aporte para lo que intentamos exponer. Su origen es griego (λόγος), y su significado no es otro que “palabra”, “verbo”, y a partir de allí se extiende a “concepto”, “idea”, “discurso”, “imagen”, etc. En la filosofía griega, con sus distintos matices, el Logos tiene un sentido muy particular. Para Heráclito, por ejemplo, el logos es la razón universal que domina el mundo y que hace posible un orden, una justicia y un destino. Los estoicos admitieron el Logos como divinidad creadora y como principio viviente de la Naturaleza. Para Platón, el vocablo representaría también un intermediario inteligible en la formación del mundo. Sin embargo, la filosofía y la teología cristiana, redefinirá el Logos como el mismo Dios. “En el principio era el Verbo”, el Logos, “y el Verbo era Dios”,señala el principio del Evangelio según San Juan, y “se hizo carne”.

Atendiendo a las consideraciones lingüísticas, podemos agregar además que, así como el lenguaje remite una realidad, que existe en sí, del mismo modo una imagen es reflejo de una realidad. La imagen, como la palabra, remite al ser de las cosas. Y esto de modo especial cuando tiene noción de signo, es decir, de aquello que expresa una realidad distinta de sí, pero remitiendo y llevándonos a ella. De este modo el dibujo de una cruz manifiesta algo distinto a los dos trazos dibujados, pero nos remite y nos lleva hacia la Cruz de Cristo, por ejemplo.

El ejemplo de la cruz nos ayudará todavía más a nuestra comprensión. Romano Guardini, en su célebre obra Los Signos Sagrados, comienza hablando sobre la importancia de la señal de la cruz, el santiguarse, haciendo hincapié en la importancia de realizarlo correctamente. En nuestro caso podríamos hablar de trazar la cruz –en el papel, en el lienzo– de modo correcto. Esto se debe a que “es signo de totalidad y signo de redención. En la Cruz nos redimió el Señor a todos, y por la Cruz santifica hasta la última fibra del ser humano”. “Signo más sagrado que este no hay”, dice Guardini. Páginas más adelante realiza una advertencia respecto del acto de ver y de la imagen, precisamente hablando de los signos:
“…hemos de ir reconquistando lo que tiempo ha poseíamos, para que vuelva a ser realmente nuestro. Un ver exacto, un oír exacto y un obrar exacto es el supremo arte de aprender a ver y de llegar a saber. En tanto no lo conseguimos, todo permanece para nosotros mudo y oscuro; pero una vez logrado, las cosas se manifiestan como son; demuestran su interior, y de ahí, de su esencia, va adquiriendo forma lo que de fuera aparece. Y comprobarás que precisamente las cosas más a la vista, las acciones cotidianas, encierran los secretos más profundos. En lo más simple se esconde el misterio más sublime”.
No es casual que estemos explicando el vocablo logos, al tiempo que esbozamos una crítica hacia un dibujo que se hace llamar también logo. Hay un correcto modo de ver, como también hay un correcto modo de representar y significar algo. Destruir, atacar y ultrajar la palabra es atentar al ser mismo de las cosas. Asimismo, rechazar la imagen que verdaderamente representa la realidad, no haciendo otra cosa que difundiendo lo diametralmente opuesto, no es otra cosa que dar el mismo golpe artero hacia las esencias de las cosas. Cobran sentido las palabras de Ortega y Gasset, cuando afirmaba que “lejos de ir el pintor más o menos torpemente hacia la realidad, se ve que ha ido contra ella. Se ha propuesto denodadamente deformarla, romper su estado humano, deshumanizarla”.



Esta es la profunda explicación que subyace a aquella escena en la que al ver estos dibujos, como el logotipo de la JMJ, nos veamos obligados –porque la misma realidad se nos impone–, a preguntarnos: ¿qué quiere decir esto?, ¿qué significa? Pues no, no significa nada. Nada que no sea fealdad y caos.

▣▣▣

Hasta aquí las reflexiones de Eduardo Peralta, las cuales, como dijimos, pueden aplicarse también al campo de la Heráldica.  En efecto, por ejemplo, ¡cuántas veces hemos visto horrendos "logos" donde debería haber esbeltos escudos episcopales!;  ¡cuántas veces hemos debido mostrar aquí paupérrimos escudos municipales de "características infantiles", como dice el autor!; ¡de cuántos escudos "modernizados" podría decirse, con el señor Peralta, que "el simbolismo heráldico del emblema ha sido tristemente ultrajado"!

Publicamos esta entrada en esta fecha por dos motivos: es Domingo de Ramos, fecha en que tradicionalmente se celebra la Jornada Mundial de la Juventud; es 25 de marzo, fecha propia (aunque este año la solemnidad se traslada a causa de la Semana Santa) de la Anunciación del Señor, a la que alude el autor cuando habla del cuadro de Fra Angélico que también hemos compartido.

sábado, 24 de marzo de 2018

Eescudo de la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas



El año pasado nos referimos al escudo del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Es un diseño que reúne el campo oval y los laureles del Escudo Nacional con elementos propios de los emblemas de las tres fuerzas, a saber: el sol del Ejército, el ancla de la Armada y las alas de la Fuerza Aérea.

El escudo de la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas ubica ese mismo símbolo en un campo jaquelado con los colores nacionales. El jaquelado siempre simboliza la táctica y estrategia de la guerra, como en el ajedrez, al cual evoca.

De una publicación oficial de la institución tomamos la siguiente imagen, que incluye la explicación heráldica correspondiente:


viernes, 23 de marzo de 2018

Escudo de monseñor Agustín Rodríguez

Es el turno de un pastor paraguayo en esta serie de los viernes de Cuaresma dedicada a escudos episcopales de la Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

De un blog (de una sola entrada), dedicado a monseñor Agustín Rodríguez Arguello, tomamos las frases entrecomilladas (con algunos ajustes gramaticales) y el escudo que compartimos abajo.

Agustín Rodríguez «vino al mundo en un pequeño pueblo del Departamento del Guairá, Yhancaguazú, el 5 de mayo de 1900, siendo el cuarto de nueve hijos».  Monseñor Ángel Ramón Jara, Obispo de La Serena (Chile), «le otorgó una beca en la Universidad de Concepción de ese país», donde Rodríguez se graduó «con brillantes notas en 1925».  Ordenado sacerdote en Roma, regresó al Paraguay en 1925.  El Papa Pío XI, en 1931, lo nombró Obispo de Villarrica del Espíritu Santo; recibió la ordenación episcopal el 15 de mayo de 1932 y tomó posesión de su sede en forma inmediata.

Tras la creación de la Vicaría Castrense del Paraguay, fue nombrado Obispo Titular de Castellum Tingiti y primer Obispo Castrense del Paraguay; tomó posesión de  dicho cargo en la Catedral Metropolitana de Asunción el 30 de marzo de 1966. «El día de Navidad de 1968 (25/XII/1968), elevó su alma al Señor (...) Sus restos descansan en la Catedral de Villarrica, su primera sede episcopal». «Gran devoto mariano, propulsó el rezo familiar del Santo  Rosario, dando fé de ello en la estrella blanca sobre campo de azul que aparece en su escudo episcopal».

Partido, 1° de gules una palma de sinople en palo, 2° de oro, una espada de plata en palo. Entado en punta de azur y una estrella de plata. Escusón en el centro, de ¿púrpura?, con una torre de oro sobre una onda de plata. Ornamentos exteriores episcopales del modo habitual. El lema episcopal es "Por él, con él y en él", aclamación litúrgica con que concluye la Plegaria Eucarística. Nada más podemos agregar acerca del significado de este escudo, digno y bello.

jueves, 22 de marzo de 2018

Fachadas: México y Virrey Liniers


Una magnífica casona en Mexico y Virrey Liniers, cuyo cartel de venta (la foto es de junio pasado) no permite abrigar optimismo respecto de su conservación...


Sobre el balcón curvo que ocupa justamente la ochava en la planta alta, una suerte de escudo.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Escudo de la Prefectura Rosario de la Prefectura Naval Argentina

"Enunciación

Escudo francés redondeado y apuntado. Terciado en barras de gules que contiene tres piezas de anclas de oro en sotuer. En lo alto y sobre esmalte azul, la silueta estilizada de un delfín en oro; en lo bajo sobre sinople, tres espigas de oro empuñadas. Ornamentan dos divisas en oro y caracteres en sable con las leyendas Prefectura Naval Argentina en la superior y Prefectura Rosario en la inferior.

Simbolismo

El esmalte de la faja significa la osadía y la fortaleza que lleva implícita la obligatoriedad de imponer Justicia. Las anclas cruzadas son el distintivo de la Prefectura Naval Argentina y simbolizan las funciones especificas de la Prefectura Rosario en cuanto a la seguridad que brinda al buque, a la navegación, a las personas y bienes transportados y a la operatividad portuaria.

El azul expresa la verdad como virtud y el celo en función. El delfín, símbolo  tradicional del salvamento en el mar, compañero del navegante y augurio de  buen tiempo, representa la misión que la institución cumple, con la autoridad y generosidad que irradia el metal oro.

El verde resalta la prodigalidad de estas tierras fértiles, destacándose en la doradas espigas del trigo, el símbolo de la exportación característica de la región, la riqueza y prosperidad que permite a sus habitantes.

El oro de las divisas indica la nobleza, soberanía y antigüedad de la Prefectura Naval Argentina y de su delegada, la Prefectura Rosario, que reconocen sus orígenes en los albores mismos de la nacionalidad".

Con algunas correcciones gramaticales y ortográficas, transcribimos la explicación que sobre este bello escudo aparece en una publicación oficial de la Prefectura Naval Argentina, subida a Calaméo.

martes, 20 de marzo de 2018

Escudo de Ramos Mejía (Buenos Aires)

Quinta entrega de los escudos de las localidades del partido de La Matanza, que estamos desarrollando en quince martes consecutivos. Hoy es el turno de Ramos Mejía. Información tomada del sitio oficial del partido.

La Chacra de los Tapiales, propiedad de la familia Ramos Mejía [o Ramos Mexía], es el origen remoto de la ciudad. A la muerte, en 1828,  de Francisco H. Ramos Mejía, la propiedad fue heredada por esposa, María Antonia Segurola, quien en 1858, al saber que el Ferrocarril del Oeste pasaría por su propiedad, donó dos cuadras de terrenos para el establecimiento de una estación que primero se llamó San Martín, luego Lavalle y, finalmente, Ramos Mejía. La viuda murió en 1860 y la chacra se dividió entre sus cuatro hijos. La superficie cercana a la estación (a la que llegaban los trenes tirados por la famosa locomotora "La Porteña") les fue adjudicada a Ezequiel y a Matías Ramos Mejía.  Poco después, a partir de una donación de cuatro manzanas hecha por ellos, se comenzó el trazado del pueblo, «tomando como centro la estación y, como eje, los tres caminos existentes en el lado sur: las actuales Avenida de Mayo, Avenida Rivadavia y San Martín».

A fines del siglo XIX comenzaron a construirse las primeras quintas. La zona recibió también mucha inmigración de origen europeo, y se transformó en un centro de desarrollo económico e industrial.

Fue declarada ciudad el 17 de septiembre de 1964.




«El simbolismo del escudo es recordar la locomotora que fue la que dió vida al pueblo y lo puso en evidencia física. Se visualiza un portatea marrón, con una llama que simboliza la cultura en la localidad en lugar del penacho clásico del humo. El fondo de la bandera azul y blanca recuerda al Gral. Belgrano, el verde inferior representa la espléndida campiña. Las siglas F.C.O. significan Ferrocarril del Oeste y las siglas R.M. a uno de sus fundadores el Dr. Ramos Mexía».

lunes, 19 de marzo de 2018

Escudo de monseñor Mariano Antonio Espinosa en la Basílica de San José de Flores


Navegando por la Red sin orden ni propósito definido, encontramos de casualidad la imagen que abre esta entrada. Se trata obviamente del escudo episcopal de monseñor Mariano Antonio Espinosa, pero ¿dónde se hallaría esa hermosa representación de sus armas? La foto no tenía epígrafe, de manera que nos quedaba la intriga. Podía incluso tratarse de una foto trucada. Dado que monseñor Espinosa fue Obispo de La Plata y luego Arzobispo de Buenos Aires,  supusimos que, si el escudo era real, debía encontrarse en algún templo de alguna de esas dos ciudades.

Muchos meses después, un nuevo azar nos trajo la respuesta. Participábamos de misa en la Basílica de San José de Flores cuando, alzando nuestra mirada hacia las bellas pinturas del techo, divisamos el escudo episcopal.




Está ubicado en la zona del presbiterio, en el sector derecho mirando al altar. Como resulta obvio, es difícil conseguir buenas tomas del escudo desde el plano del templo, con un mero celular.





Enfrente, ubicado en forma simétrica, se encuentra el escudo del papa San Pío X (foto del sitio oficial de la Basílica):



El histórico templo de Flores sorprende por la cantidad de manifestaciones heráldicas que contiene, muchas de las cuales ya hemos visto en este Blog. Algunas de las fotos de este collage son propias, y otras son del sitio oficial del templo y la parroquia:



El escudo basilical en numerosas representaciones, el símbolo pontificio, escudos papales y episcopales, el Escudo Nacional, el escudo de la Ciudad, el escudo de España, escudos de órdenes religiosas...  todas esa manifestaciones heráldicas pueden apreciarse en la Basílica de San José de Flores.

Publicamos esta entrada en la Solemnidad de San José, Esposo de la Virgen María.